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e comprobado que estáis contentos con nuestro encuentro los viernes y eso provoca en mí exactamente el mismo sentimiento. Por este motivo, seguiremos el camino agarrados de la mano.

Continúo haciendo lo que el nombre de la sección define “Compartiendo mis recuerdos”. Hoy cierro los ojos y viajo hasta el pasado.

Aún se me erizan los pelos cuando por primera vez vi recompensado ese esfuerzo. En realidad no quedaba otra opción, llegó la hora de ponerse manos a la obra y nadie dijo que fuera fácil.

Me di cuenta de que estaba viviendo la realidad de la vida y que, como a cualquier persona en sus comienzos, me costaba.

Madrugar, encerrarte diez horas en un mismo lugar, no poder hacer uso de un teléfono, comer fuera de casa, no poder ver a tus amigos, apoderarse de ti el cansancio, tener sólo un día a la semana de descanso… trabajar.

La rutina daba un giro de 180º, ya nada era como antes e intuía que nunca lo volvería a ser. Pero aún así me daba igual, sólo tenía un objetivo: ayudar a los míos y sentirme bien conmigo misma. También pensaba en la independencia que eso podía traerme, ser útil conmigo misma y no depender de nadie.

Es cierto que se vive muy bien estando en casa de mami, que tengas la comida preparada cuando llegas, poder salir cuando quieres a disfrutar con tu gente y no tener la obligación de tener que despertarte a una hora en concreto. Cuando se conoce la otra parte, os aseguro que no se quiere retroceder. ¡No hay mayor satisfacción!

Es muy gratificante saber que tu colaboración económica, por muy mínima que sea, está siendo muy beneficiosa para los tuyos. Incluso poder comprarte un pantalón por ti misma. Pero lo mejor de todo es valorar todo a un nivel muy elevado.

Te detienes a pensar si debes o no gastarte X dinero en una cosa u otra, ahorras para poder marcharte de viaje o darte un capricho que te gusta. En resumen, pasas a tener obligaciones y a formarte como persona.

Cuando el calendario marcaba el número diez, mi agotamiento era aterrador, me iba aburrida y añoraba mis costumbres, sin ganas de que llegara el siguiente día. La fuerza que tenía tan sólo era pensar que debía hacerlo, como he dicho anteriormente, había llegado la hora.

Los días pasaban y la motivación aumentaba por un simple detalle que nunca podré olvidar: las propinas.

Mi labor era lavar cabezas y toallas para después ponerlas en la secadora y colocarlas en su sitio. Retirar los pelos del suelo y fregar los boles de tinte que se habían utilizado con las clientas para ocultar sus canas. Ahí estaba mi recompensa, las propinas que acumulaba al final de la jornada laboral.

Una vez llegué a sacar quince euros, ¡casi me da algo! Lo primero que hice fue invitar a mi familia al burguer de al lado de casa de mi abuela en Móstoles. Hamburguesas, patatas, refrescos y tortitas para todos.

¡Impresionante la sensación, yo había pagado!

Otra inyección de adrenalina para continuar, daba igual las horas de descanso, con una sonrisa me dirigía siempre a mi trabajo.

Hasta que el final de mes llegó. Corriendo me dirigí al banco donde introduje la cartilla con muchas paginas en blanco. De inmediato, me la devolvió el cajero con una línea escrita en color negro: saldo inicial 0, saldo actual 500 euros (antiguas pesetas).

¡Qué maravilla, qué sensación, cuánta emoción…!

Saqué absolutamente todo y corriendo fui a casa y con la cabeza muy alta le dije a mi madre: “Toma mami, 300 euros (antiguas pesetas) para ti”. Seguidamente, fui a mi tienda preferida del pueblo (Móstoles), me compré un vestido precioso y, por la noche, me fui con mis amigas a bailar y reír.

Al día siguiente tenía que volver a mi puesto de trabajo pero me daba igual. Tan sólo deseaba volver a tener ese escalofrío por sentirme responsable.tamara-gorro

4 Comentarios

  1. Eso mismo senti yo y siento a dia de hoy, despues de un gran paron laboral, he encontrado empleo, y se me hace un mundo, trabajar de noche y dormir de dia. Ufff y cuando disfruto de mi vida? Si soy una marmota! Pero si! A final de mes viene lo mejor… Y sobre todo, como tu bien dces, poder llegaar y decir con la cabeza bien alta a tu familia, aqui esta! Con mi sudor y sueño

  2. Tamara me encantas desde que te vi por primera vez en mhyv dice esa es
    E seguido todo tu proyecto con sheila nunca me e atrevido a escribirte ni a ssuscribirme en tu canal pero hoy es mi cumpleaños y hoy tenía que ser quiero mandarte el video y quiero que sea especial como tu
    Eres única y especial

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