UN CUENTO LLAMADO SHAILA (5º POST)

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¡¡¡Hello family!!!

(El post que a continuación vais a leer, está escrito hace varios días. Shaila aún no había nacido, pero como todo cuento leeréis el desenlace y por supuesto el bonito final)

Eso de estar tanto tiempo aquí, hace que el idioma se vaya pegando (risas).

Os cuento un nuevo día, una nueva aventura y a la vez añado que… ¡¡desde hoy empieza la cuenta atrás para el nacimiento!!

Justo dentro de 10 días nacerá la princesa que tanto deseamos. Como os dije en el anterior post, Shaila ya estaba dando señales de que podría venir al mundo antes. Pero no, ella se está haciendo de rogar y mucho.

Hay una fecha concreta en que a los bebés se les puede hacer una ecografía en 4D, lo que éstas hacen son dejarte ver el rostro de tu hijo/a de una manera muy real. Mi querida hija, en ninguna de ellas se ha dejado ver y siempre nos mostraba su lindo culito o la mitad de su cara. Por ello, ayer quise hacer un regalo al rey de la casa por su cumpleaños: una buena fotografía de su hija.

Cogimos cita en un lugar especializado en ello, la madre subrogada me dice que mi hija es muy tímida y que ojalá esta vez se deje ver aunque sea medio segundo, sería lo suficiente para poder captar una imagen nítida. Una vez dentro de la consulta, el doctor comienza a masajear con el aparato y Shaila está boca arriba, íbamos a tener suerte… Aunque de repente ésta se torció y para el colmo se llevó las manos a la cara impidiendo que la viéramos. Todos comenzábamos a reír y a la vez la hablábamos para que nos diera un regalo, pero no, ella no estaba dispuesta a eso… era muy divertido porque se la veía como sus brazos tapaban toda su cara.

El médico nos aconseja ir a tomar un helado para facilitar la ecografía, ya que el azúcar provoca que la nena se mueva más. Cuando ya han pasado quince minutos, de nuevo entramos en la consulta dispuestos a tener un final feliz. A Shaila le gustó el helado, tanto que retiró las manos de su cara y decidió darse media vuelta para dormirse una linda siesta. Bueno, al menos nos dejó confirmar que era una nena mostrándonos claramente su sexo (risas).

La conclusión que saqué en ese mismo momento, es que mi hija nos hará “sufrir” hasta el final.

El proceso fue así: al quedarse embarazada no sabíamos si se había quedado de uno o dos embriones. Al saber que era de uno, tuvimos que esperar a saber si era nena o nene. Una vez lo supimos, no nos dejó verla en ninguna de las ecografías y ahora a una semana y media de nacer tampoco. Ya estoy instalada en EEUU esperando única y exclusivamente su llegada y tampoco lo hace. Ella, como su madre, cabezona 100% y tímida como su papá.

Tirarme en casa las horas muertas esperando una llamada, la verdad es que se hace un poco pesado o más bien desesperante. Prefiero quedarme ese día en un centro comercial dando una vuelta y comprando cosas para la enana. La madre subrogada quiere acompañarme y pasar el día juntas. Nos vamos tienda por tienda, risas y confidencias que desembocan en nervios, muchos nervios por la ansiosa llegada. ¡Vaya, la niña tiene hambre! quiere hielo y ensalada cesar. Sus deseos son órdenes. Después de una comida agradable nos ponemos en marcha para ir a casa y descansar, o más bien esperar…

¿Cómo resumo el día? impresionante porque todo junto a mi enana lo es, pero un poco inquietante también, ella está muy a gusto en la tripita pero estamos deseando que nazca ya, por dos motivos:

El ansia por conocerla es excesivo y la mujer que la cuida está demasiado cansada y la pobre ya no puede más. Aun así, ella es una campeona y está cuidando de Shaila de una manera inmejorable.

Pues nada familia… ¡seguimos esperando! Os mantendré informados, porque os lo merecéis.

¡¡OS QUIERO!! 

shaila                

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