CAMINOS IGUALES…

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Es el que me dejaba el rastrillo, la pala y el cubo. No siempre bajaba al parque, en verano mis padres me llevaban más frecuentemente, por eso cuando le veía siempre le daba un beso, lógicamente hacía lo que veía, besar como lo mayores. Me llamaba la atención observar las palmadas que daban al ver nuestros diminutos labios juntos.

Mi amigo David quería que le tocase la misma clase al año siguiente tras finalizar quinto de EGB, siempre me hablaba de lo mismo y tenía un único argumento, era el primer año que le daba prioridad a otras cosas antes que a mi, a nuestras travesuras en clase o nuestros partidos en el recreo, su estrategia fue buena o quizás la suerte le acompañó porque su deseo fue cumplido.

El último año de colegio no compartimos espacio ni tiempo, tan sólo esos toques al balón en el descanso. Yo le echaba de menos pero él estaba distinto, como si le diese igual nuestra larga amistad. Finalizó el curso y ahí me di cuenta del por qué a mis preguntas e incógnitas. Celebraba sus aprobados junto a esa persona que tantas veces le pillé enviándose notas bajo la mesa, Estefanía.

Después de tanto tiempo en el mismo grupo, mis amigas me convencieron para mandarle un mensaje al móvil y así hacerle saber que me gustaba. Todas en la cafetería del instituto lo desarrollamos, escribimos y enviamos. El corazón se me salía por la boca al entrar al aula y verle sentado. El profesor daba sus explicaciones mientras yo imaginaba cómo sería salir con él a merendar o bailar, claro que en mi imaginación quedaba….

En menos de una hora he quedado con las chicas en el burguer y aquí sigo en casa eligiendo mi modelito, en la discoteca le voy a ver, tengo que estar perfecta. Mi móvil sigue sin recibir su respuesta. Ellas dicen que las he dejado de lado, no me llaman, me da igual sólo existe él, por fin es mi novio. Vamos al insti juntos, nos contamos las anécdotas en el recreo, caminamos para casa y salgo con sus amigos.

Mi madre me dice que el primer amor nunca se olvida y que todas las personas vivimos un desamor, pero yo no quiero salir, ni comer y tampoco estudiar, sin él mi vida no tiene sentido. ¿Y ahora qué hago yo cuando le vea con la otra? Sólo tengo ganas de llorar. Siempre guardaré la frase de mis amigas “él te puede dejar, nosotras nunca´´

Buenos días guapo, ¿cómo va el día?, deseo verte y abrazarte, no olvides que te amo con locura, lo he pasado genial contigo, deseo que pasen las horas para volverte a ver, que descanses y al ser posible que sueñes conmigo.

Sabía que lo recibiría pero la espera se me hacia eterna, mi respuesta era inmediata pero cuatro minutos para recibir la suya era demasiado tiempo. El estómago me duele y no de hambre, pienso en ella y sonrío como cuando era un niño, mis amigos y compañeros de trabajo dicen que estoy enamorado, yo lo niego pero en mi interior me siento distinto, algo extraño sucede dentro de mí cuando la tengo delante, cuando me mira, cuando me besa, cuando me habla. Haciendo el amor siento un escalofrío que invade todo mi cuerpo y hace que no quiera separarme de ella. Nunca vi una película en el cine abrazado, jamás me dio vergüenza comer delante de nadie, tampoco entraba en mis planes quedarme en casa un sábado comiendo pizzas y mucho menos sentir miedo por perderla.

Me cogía la mano y sólo me repetía “cariño, sé fuerte que ya viene´´ el camino era largo pero las risas, caricias y muestras de cariño que él me propiciaba hicieron que cuando me quisiera dar cuenta tuviese en mis brazos eso que tanto deseábamos, el fruto del amor, nuestro bebé. Tuvimos que acostumbrarnos a no dormir ocho horas seguidas, los baños se convirtieron en duchas, las siestas dejaron de existir, pero la pasión aumentaba. Las reuniones en casa con amigos se alargaban hasta la madrugada, numerosas visitas al cuarto para confirmar que dormía. La cena perfecta pero la segunda copa era interrumpida por las constantes llamadas a mi suegra y mi madre para saber el estado de nuestro pequeño, la leche la tomó y ya descansaba. Ahora sí, chupito para celebrar nuestra nueva vida.

El mercado estaba lleno de gente pero el cocido tenía que estar listo para las 14:00h y como me retrasara mi señora se enfadaba, espero que al menos ella hubiese ido a por el pan.El cumpleaños de mi nieto siempre lo celebramos en nuestra casa, éste es especial, dieciocho años no se cumplen todos los días.

Ya me duelen las piernas pero este baile es nuestro “querida, concédeme este pasodoble como cuando éramos jóvenes´´ Ver a nuestros hijos, nietos, yernos y nueras sonreír y felices es lo que nos hace ir a dormir un día más unidos, abrazados y repletos de emoción e ilusión.

No, no se me ha olvidado nada. En estas seis etapas de la vida, los momentos malos, las discusiones o celos forman parte de esas cuatro letras que mueven el mundo y nuestra persona, AMOR.

6  Amaneceres distintos.

6  Maneras de vivir una vida llena de emociones.

6  Orgasmos intensos y diferentes.

6  Reflexiones donde una vivencia construye una experiencia.

 

Quizás estés en la primera etapa, o en la segunda. A lo mejor te encuentras en la mitad del camino o acabas de terminar el pasodoble. 

Sea como fuere, empieza, continúa, indaga, termina y construye tu propia historia, porque todos la tenemos.

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